
Jamás me había puesto a pensar en lo que puede llegar a pasar si dejamos salir nuestro enojo, algo que poca gente sabemos controlar e incluso dañamos a los seres que mas queremos en nuestra vida.
Entendemos que el enojo puede ser dañino pero nunca lo hemos visto desde otro punto de vista más que el de nuestro bien, cuando las personas muestran su enojo lo hacen con el propósito de sacar todo lo que los hace mal a ellos mismos sin importar que o a quien dañen, pues es como si estuviéramos segados ante tal fuerza o adrenalina que llevamos dentro.
Cuando alguien descarga su ira hacia alguien más lo hace sin pensarlo ni un segundo solo dice o hace lo que su cuerpo o mente le piden, mas cuando esa ira va contra un ser querido la dañamos de forma irremediable diciendo cosas que quizás no queríamos decir.
¿A qué voy? bueno la gente debería analizar la causa de su enojo antes de llevarlo al exterior, debería de ponerse a ver si es en verdad causa por la que deben de enojarse, porque en la actualidad ya no es solo enojo con causa, si no enojo por enojo, a que me refiero cualquier gente se enoja por cosas insignificantes, cosas que podrían solucionarse con otras formas de expresión.
En mis recorridos de mi transporte me di cuenta precisamente de como el enojo daña no solo a quien lo recibe si no a las personas que rodean a la persona que lo externa, así sucedió... una joven totalmente enojada y se podría decir enfurecida, le gritaba a su novio de una acusación que simplemente alguien comentó, incluso llego a decir palabras hirientes a este sin que ella se diera cuenta, se le notaba como el joven estaba dolido mas sin embargo guardo la calma y espero a que ella se calmara, el joven explico lo sucedido dando hincapié en que solo fue un chisme que causo dolor en el joven e incluso incomodidad en las personas alrededor, fue entonces cuando la joven se percato de que había herido a su novio sin que él lo mereciera....
Creo que ella debió de primero haber esperado a alguna explicación por parte de él, quien fue seriamente herido por acusaciones falsas, e incluso no solo afecto a él si no a las personas a su alrededor.
Es importante que dejemos a un lado el enojo y antes de que lo apliquemos simplemente lo pensemos dos veces porque no sabemos cómo y cuándo vamos a dañar a algún ser querido.
Aprendamos que debemos ser más profundos y buscar las cosas que realmente valen la pena que nos preocupemos o en su defecto enojemos, debemos ser menos superficiales, ver más allá de lo que nuestros ojos pueden ver y mirar lo que no podemos entender, para poder saber cómo cuidar de nuestros seres queridos.
Cuidemos lo que amamos para no dañarlos y evitar una perdida.
Y nunca dejemos de preguntar…¨ ¿Los ojos de quien? ¿Un mundo de quien?¨
La convención social aceptada es reprimir los sentimientos, desde chicos nos enseñan a "el que se enoja pierde". Por eso no creo que estamos listos para salir y expresar todo lo que sentimos. Buen trabajo.
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